LA CALLE (CAPITULO 1)

           Quiero dejar en claro que no tengo nada en contra de los perritos, nuestros "amigos" incondicionales pero más me gustaría que se quedaran en el hogar de sus dueños. 

       ¿Cuál es la manía de largar a sus perros a la calle para que desocupen sus intestinos en la vereda de los vecinos? El libre tránsito significa no quedar con la guata en la garganta cada vez que tenemos que esquivar los montículos y plastas varias. Me enseñaron a caminar con la cabeza erguida sin que esto signifique altanería pero, debo reconocer que ahora me duele el cuello y la vista tanto escudriñar el camino para no sufrir el acoso que significa el olor y aspecto de los desperdicios en los zapatos. 

         Me gusta una de las costumbres que se usa en Japón, sacarse los zapatos para circular por la casa....¡fuera gérmenes y cualquier dolor en los pies! Sana y pulcra forma de vivir. Debiéramos adoptar dicha costumbre para evitar dejar dentro del hogar cada suciedad que arrastramos de la calle.

LA FINADA EQUIVOCADA

        No hay receta para soportar el dolor de saber que ya no tenemos a nuestro familiar, amigo o cercano del amigo de nuestro amigo. Pero al dolor sumemos la sorpresa y el desconcierto cuando nos avisan, en medio del velorio que el cuerpo que está en el ataúd, no es tal, sino un desconocido. Coincidiremos seguramente en sufrir pero con rabia. 

         Esta noticia ocurrió en Peña Blanca y me entero por mi santa madre después de que escuchara de boca de otras señoras que compraban en el puesto de verduras. La emotividad por la pérdida de una persona sumado al desequilibrio que se produce en una situación tan lamentable, es lo que hace que se vuelva a cero en la inmensidad del dolor y además acompañado de una nueva inquietud para resolver el problema.


         Se ha hecho noticia del suceso, se ven las caras de los no deudos, presencia de la policía, traslado del ataúd, aglomeración de curiosos, fotógrafos....y la familia acompañada de los mismos que despedían a una finada equivocada.


         Y ahora queda volver donde la señora que aún sigue respirando en una cama de hospital, la que de algún modo les hará sentir que todavía no era la hora.


        

PESO vs MODA

         En gustos no hay nada escrito y sobre la vergüenza tampoco. Concuerdo con el que quiera decir que da lo mismo que una persona se ponga ropa con tal de que cubra lo que corresponda, pero no me digan que se ven bien con cualquier pilcha … eso no da lo mismo.

        Saquemos del vocabulario magazinesco y de modistos emergentes la expresión “la moda no incomoda” pues ésta más bien incomoda a quien debe mirar por inercia un cuerpo enfundado en cualquier trapo colgado en tiendas de marcas con gustos e ideas foráneas.

        ¿Cuál es el afán de verse bataclana, chabacana o simplemente mal? Y esto se nota en todo medio social, en la calle, en colegios…. ¡OH, sálvenme de tanto mal gusto!

        Y sigo con la mezcla peso vs moda; ya es horrendo mirar en las pasarelas de la moda a modelos asexuadas y de rostro cadavérico para más encima, ver tanta masa en la calle enfundada en elasticadas telas que parece, compiten en resistencia a tanta generosa curva.

        No puedo negar que algunos kilos demás he tenido en mi humanidad, logrando bajarlos a punta de caminatas y resistencia de exquisiteces variadas pero al tener ese aumento de gramaje tuve la sensatez de vestir con relativa dignidad.

        Duele ver tanta mujer joven y aún más pequeñas exhibiendo un exceso de estima, sí, digo estima pero de ganar peso como si cada gramo fuera una escala más para ganar el premio mayor pero en estos casos, la ganadora obtendrá un pasaje derecho a la visita de médicos y nutricionistas deseosos de desafiar tanta “generosidad”.

SALIDA PEDAGÓGICA ¡UF!



         Para quienes vivimos fuera de Santiago, viajar a la capital es enfrentarse a una interminable y agotadora jornada de corre, corre y mira todo lo que puedas en pocos minutos antes de devolverse a nuestra provinciana pero tranquila ciudad.

        Prometo que nunca más volveré a realizar un viaje tan acelerado para que nuestros niños se “empapen” de conocimientos en el Zoológico Metropolitano de Santiago y el Planetario de la Usach.

        Definitivamente me quedo con el Zoológico de Quilpué, agradable, relajante y con variados animalitos que no tienen que envidiar a los que permanecen en la capital y donde no abundan los negocios de souvenirs. Y en cuanto al Planetario, reconozco la rigurosidad y el ambiente pulcro y muy buen cuidado de sus instalaciones, felicitando la muestra de un cielo estrellado en su cúpula con imágenes proyectadas por un aparato que asusta pero sorprende a la vez por su modernidad pero sinceramente, quedamos con gusto a poco, pareciera que le faltó enjundia. Como para que lo comprendan los organizadores de esta muestra del universo: los niños  así como los adelantos, avanzan a grandes pasos, los pequeñines de 1º Básico ya no se sorprenden con música, relato e imágenes didácticas, sino que con dejarlos acercarse y conocer en vivo naves o prototipos (no importa que sean de cartón con tal de que sean muy grandes), rocas, pilotos o científicos que estén relacionados con el espacio, son éstos quienes verdaderamente podrán maravillar y enseñar a nuestros niños.

POSTULANTE

      
        Es increíble el aspecto de algunos jóvenes que recibo cuando postulan a un trabajo en la empresa, en esta ocasión, como ayudantes. Zapatillas muy sucias o rotas, ropa con mal olor, pelo sucio y desgreñado y más encima no tienen el cuidado de sacarse sus gorras o capuchas del polerón. No es necesario que se presenten con ropa como para un matrimonio o un funeral, claro que el funeral será para ellos pues matan cualquier intento de que sean entrevistados por el empleador. Sólo se necesita que se presenten sin cara de trasnochados, con olorcito a jabón que sea y que pongan cara de querer trabajar porque parece que llegan como obligados a cumplir la pena de trabajos forzados (léase obligados por los papás que ya no quieren un vago en la casa), y por favor, no llegar con la mami o el papi, mal precedente, esto significa que habrá que estar encima de ellos para ver si están trabajando o sacando la vuelta.

        Y sobre el Currículum, bueno no hay excusa para no confeccionar uno decente, Internet facilita las cosas o en sus antiguos lugares de estudio pueden obtener ayuda. Claro que deben poner énfasis en escribir sus nombres y apellidos con la inicial en mayúscula y mínimo, que el famoso papel sea entregado sin faltas de ortografía porque dan ganas de reír y llorar al mismo tiempo.