El valor de una palabra...
Cada vez que escucho la palabra Chilito para referirse despectivamente de mi país, me pregunto si de verdad saben el daño que se hacen gratuitamente.

Tenemos la costumbre de expresarnos amorosamente hacia todo y todos con diminutivos de mi niñita, chanchito, pancito, tecito, etc. pero jamás deberíamos decir Chilito para nombrar a nuestra bella tierra. Cada sílaba deshonra a nuestra nación, menoscaba el orgullo de vivir en un país de tan variados climas, de paisaje cuál más bello, de valientes que dieron su vida por consolidar nuestra independencia y de los ilustres que estamparon su firma para sellarla.

Enerva que educadores, padres, políticos, deportistas y de cada individuo nacido en esta tierra no enseñe a respetar su propio origen o el suelo que pisan.

Nunca he escuchado que nos dirijamos hacia otro país como Australito, Alemaniacita, Perucito....Aprender de aquellos que respetan a su país y revalorizar el nuestro, debería ser el alimento que probemos en estas fiestas patrias.

Viva Chile!!!!!!!!



Aquí, algo de mi creación en momentos de silencio e introspección...... 1995 ?

RECUERDOS DEL MINERO

Cantalean las palomas
en la plaza quieta y
escuálidas bancas
albergan curtidos hombres
de apariencia mansa.
Surcos en el mapa de sus rostros
revelan un vida azarosa
cabezas ralas de pelos canos
que guardan recuerdos de tiempos lejanos.
Con los ojos hundidos mirar sin ver
más allá del horizonte
más lejos del último monte.
Eran mineros fornidos
de cantar vibrante
de almas generosas y
el ánimo siempre campante.
Cuánto lucharon
con la mina esquiva,
cuánto lloraron
en esta lucha viva!
Espaldas sudorosas
atezados cuerpos
de vigor quemante, risas contagiosas
del minero chispeante pero
dolor agudo por
el compañero adelante
el más osado, el más brillante
atrapado por la esquiva
que no lo suelta y lo priva
de la vuelta triunfante
hacia el exterior limpio
del cielo edificante.
Difíciles tiempos,
tan lejanos recuerdos
para el minero avezado
y el novato más atrevido.
Añoranzas medio dormidas
de aquellos días mozos
cuando se aventuraban
en el fondo de la mina que amaban.
Hoy reciben los rayos tibios
del sol amoroso
que los acompaña
en sus silencios a
la espera de la siguiente mañana.

MPCT

Vigilante diminuta

      Más de alguna vez en esas tardes de flojedad, habrán observado a nuestras compañeras diminutas y casi invisibles, las hormigas. Se acordarán seguramente de la columna ordenada de miles de ellas, dirigiéndose a su hormiguero, perdiéndose en la ranura sutil de nuestros hogares o en la misma tierra del patio, otro universo escondido que pocos tienen el gusto de develar.

       Me tocó en una oportunidad observar en el interior de mi baño, no pregunten qué hacía aparte de "meditar" y mirar distraídamente la cerámica, un pequeño contingente de aquellos bichitos que subía ordenadamente por la pared y doblar hacia la izquierda. Lo que me llamó la atención, fue que una de ellas parecía vigilante y permanecía en su lugar pero tocaba con sus antenas a las que iban pasando para dejarlas seguir luego y si alguna de ellas se alejaba sólo un poco, inmediatamente se dirigía hasta la rebelde o distraída compañera y firme, rodeándola la hacía continuar el rastro que dejaba la que la precedía. 

       Y así estuvo aquella vigilante un buen rato, hasta que llegó una hormiga a tomar su lugar, sí, parece que también tienen un reglamento interno para hacer valer los derechos laborales y así es como la veo seguir el camino de las anteriores como si el peso de su cargo lo dejara a manos de aquella reemplazante.

        No pude seguir a la nueva compañera tomando el cargo de tan importante labor porque un ligero calambre y voces exteriores, me estaban avisando que era hora de dejar el sitio de observación.

VIVIR CON FECHA DE VENCIMIENTO

Vivir con fecha de vencimiento es como el aviso de caducidad de su cuenta.



Comento esto después de lamentar la muerte de una amiga, mayor que yo, que trabajó toda su vida, matrimonio fallido, una sola hija, compañero de vida muerto hace unos años, desalojo de la casa donde vivían por orden de las hijas putativas, demora de su jubilación (maldita burocracia) que fue agilizada gracias a la intervención de mi hermano egresado de derecho y diversos tratamientos que sólo demoraron unos meses más su partida.
Y peor es saber que volvía un antiguo amor a su vida pero ya no podía entregarle su cuerpo ni tenía ya el tiempo suficiente para comenzar su coloquio amoroso.



Me impacta sobremanera que el disfrute merecido para ella no pudo llevarse acabo porque su vida tenía un plazo que vencía en pocos meses. ¿Qué podemos hacer cuando nos queda tan poco tiempo? Sólo preparar papeles, desechar lo inútil y esperar que la muerte se acerque para tomar lo único que apetece. 

He pregonado a quien me escuche, que no se lamente de la vida que tiene, sacar lo mejor de ella es la mejor forma de vivir olvidando que la muerte nos puede llamar en cualquier minuto. Disfrutar los momentos como si fueran los últimos, reír porque esto es gozar pero es también una burla para la muerte. No perder el tiempo en tener miedo de lo que no conoces y de lo que ya no puedes hacer, ser vencedor de este miedo nos lleva a la plenitud de la vida aunque ésta tenga.... fecha de vencimiento.


Caminante

Esta anécdota tiene que ver con la imagen que proyectamos ante los demás y que nos muestra como respuesta la actitud del otro.



Tengo que referirme a una situación algo curiosa o para mí jocosa pero que me hace meditar y relatar sobre ello.



Tengo un recorrido habitual desde mi casa hacia el trabajo y viceversa que cambio rara vez. Por lo general, me encuentro con las mismas personas cada día y dentro de estas personas me topo con una señora que debe tener mi edad o tal vez unos años menos y que al verme en la misma cuadra y en la misma vereda, bajando a la calle o si yo me encuentro en ella, sube a la vereda.

Cuando noté que lo hacía siempre que me veía quise probar estrategias, por lo tanto, cuando la veía, calculaba cuántos metros faltaban antes de que hiciera su "movimiento", así que caminaba en la misma posición de ella no dejándole otra opción que seguir para encontrarnos de frente pero, ¡para no creerlo!!, me evitaba a toda costa y volvía a hacerme el quite!!!!!


Me pregunté si yo tendría mal olor o mi apariencia era muy seria, nunca la había visto antes como para pensar que alguna vez hice daño hasta el grado de apartarse de mi camino... ufff, mi cabeza se dio un duro trabajo de tratar de analizar la conducta de esta mujer pero lo único que pude constatar, es que ella se siente mal en mi presencia.


No creo tener aspecto de bruja o de pesada, distante puede ser, me lo han dicho pero ¿podré tener aspecto amenazante y aún no me he dado cuenta? Me queda la tarea de preguntar a mis amistades cómo me ven y que con esto, que se diluya esta duda de no saber porqué me evita esta señora.








PELIRROJOS


Adorables, sí para mí son adorables ¿porque son niños y mi maternidad se confabula para adorarlos porque son niños? No, simplemente porque son pelirrojos. Esta reproducción de pintor desconocido, porque no encuentro su rúbrica, me transforma. La imagen de estos pequeños me ha seguido intrigando pues busco en mi mente y recuerdos porqué me atrae tanto. 

La imagen en sí me fascina por los niños que se ven encantadores pero el color aplicado a la pintura se une con el matiz del pelo y hace que toda la obra me llame para seguir admirándola.

Sé que hay personas que no gustan de los pelirrojos y que hay algunos que simplemente poseen un grado de Rutilofobia que sería miedo a individuos con este color de pelo.
La palabra pelirrojo no me parece que sea la correcta aunque ya está adherida a cualquier definición sobre este color particular. Tal vez debería se llamado cobre porque en definitiva, éste sería el tono indicado y real. Me gusta el cobre, me gusta el matiz y reflejo de él, me atrae la individualidad que representa y la fuerza  y energía que proyecta. 

Es mi peculiar forma de describir el gusto o atracción por el vivo color cobre o en suma por las personas que poseen tal tonalidad en su cabellera. Lo que no quiere decir que no me gusten otros tonos más comunes pero esto, será tema para otra entrada.


Culpables

Hace unos días ya que apareció una noticia dolorosa, como tantas, que se relaciona con el abuso de niños. Ahora fueron pequeñas víctimas sacadas desde su colegio. 

Ya esta noticia es muy fuerte pero más fuerte es el hecho que después de que varios niños han relatado su sufrimiento a sus padres, señalando culpables con nombre y lugar de los vejámenes, los apoderados de su mismo colegio se embarquen en la defensa de individuos acusados de estos deleznables hechos que han visto por años pero que en definitiva no conocen su vida privada.

¿Qué hace que las personas defiendan o acusen sin pruebas? ¿Cómo pueden criticar el accionar de los padres de estos niños? Sólo están presentando a las autoridades la atrocidad cometida contra sus tesoros y dejando que ésta cumpla con la investigación.

No se justifica lapidar a nadie sin pruebas confirmadas pero algunos de estos apoderados defensores de aquellos señalados como culpables, han querido lapidar a los padres de los pequeños por "dañar" la imagen del colegio. Francamente no entiendo esta actitud, ¿qué pasa con la integridad, la inocencia y el dolor de los niños? 

Son estas personas las que se cubren con una venda los ojos y el alma para no ver lo que se muestra ante sus ojos, sólo queda esperar, porque aún la investigación continúa, que sus propios hijos no hayan sufrido lo mismo y que debido a su ceguera moral, no se hayan preguntado antes si éstos también habrán caído en las garras de gente infame.