Es increíble el aspecto de algunos jóvenes que recibo cuando postulan a un trabajo en la empresa, en esta ocasión, como ayudantes. Zapatillas muy sucias o rotas, ropa con mal olor, pelo sucio y desgreñado y más encima no tienen el cuidado de sacarse sus gorras o capuchas del polerón. No es necesario que se presenten con ropa como para un matrimonio o un funeral, claro que el funeral será para ellos pues matan cualquier intento de que sean entrevistados por el empleador. Sólo se necesita que se presenten sin cara de trasnochados, con olorcito a jabón que sea y que pongan cara de querer trabajar porque parece que llegan como obligados a cumplir la pena de trabajos forzados (léase obligados por los papás que ya no quieren un vago en la casa), y por favor, no llegar con la mami o el papi, mal precedente, esto significa que habrá que estar encima de ellos para ver si están trabajando o sacando la vuelta.
¿Cómo empezar para contar de la vida misma? Como venga no más, digo yo. Cada día hay algo distinto en el ambiente. Puede ser por las noticias de actualidad o no tan actuales, vacaciones, días laborales, calor, frío, etc. Bienvenidos y paseen su mirada sobre estas anécdotas:
POSTULANTE
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